domingo, 30 de mayo de 2010

Lucidez. Parte II

La magia del momento se rompió, la belleza del ayer se tronó en rencor. Esputos por doquier hacen de espejo al reflejo de la marginación absoluta, de casas impolutas, llenas de goteras. Dioses hechos a techos de cuartos negros, palomas de colores se entremezclan con el humo de pipas de los indios que pueblan las aceras de viejas ciudadelas. Ahogar las penas en alcohol yo quiero, pero no te engañes que solo bebo una cosa llamada desidia que anida en corazones de hienas y sucias perras. Mirad al hombre reafirmado, ¡ La misma estampa de un santo!. Acallad bocas que dejan a la verdad como al teatro de los 40, poco interesante. Preparaos para esputar todo aquello sobre un personajillo que puebla el mundo de las ideas, y no me refiero a Dios, ¡sino a ti señora No!

Lucidez. Parte I

Tronco despierta, ¿No lo ves? no es mas que humo del peta de ayer, una vaga ilusión de una sensación que produce resquemor y escozor. Que bonita imagen tiene la gente de la cenicienta cuando en realidad es la chusta de aquel que la quiso poseer. Vaga ilusión, desmoralización y ¿Que nos queda? sino mas que un palmo de mierda y sueños convertidos en prozak para adormilar aquello que conocen como razón. Amigo me voy hacer atunero para no tener que pescar peces pequeños. Soy aquel hombre que pisó y se reafirmó, que escupió y vislumbró lo que había debajo del tutú de la cenicienta, ceniza.
Como perro de presa te comes la cabeza, ansia de agonía y libre apatía, ¡¡recemos al Dios que nos dio la razón y la ilusión!!

lunes, 10 de mayo de 2010

Premonición.

Cuando se hundieron las formas puras
bajo el cri cri de las margaritas,
comprendí que me habían asesinado.
Recorrieron los cafés y los cementerios y las iglesias,
abrieron los toneles y los armarios,
destrozaron tres esqueletos para arrancar sus dientes de oro.
Ya no me encontraron.
¿No me encontraron?
No. No me encontraron.
Pero se supo que la sexta luna huyó torrente arriba,
y que el mar recordó ¡de pronto!
los nombres de todos sus ahogados.

F.G. LORCA

domingo, 2 de mayo de 2010

II Parte... CONFESIONES

¿Que es el odio y el rencor? No son mas que sentimientos surgidos por la decepción.
¿Que es la decepción? si no un malestar producido por la obviedad del engaño, del que anda descalzo, del que hace de escudo ante la mierda isofacto.
¿Que es la simiente? si no la semilla que termina germinando y convirtiendo aquello que se ha cuidado ( o el significado propio de la lengua de la duda, si-miente).
Mira esos trozos de espejo destrozado donde se reflejaban reflejos de espantadas, falsedades y revueltos. No somos mas inconscientes que aquel que utiliza una mascara para no mostrar su propia verdad, ese creador o fingidor de momentos, de leyes absurdas que contemplan lo absurdo, lo mezquino, lo confiado y en momentos mí desprecio.
¿Cual es la mentira que he de abandonar?
¿Cual es el odio que no he de reprochar?
¿Que es mentira y que es verdad?
Huesos de plomo y piel de hielo, dos tacones y dos pezones tiesos, solo es eso, un mojicón muy bien plantado.