lunes, 15 de marzo de 2021

AUTOPSIA DE UNA MENTE PRODIGIOSA- PARTE XXV (PLATA Y PIEDRA)

 Que si un día despierto queriendo ser remolino dejadme que ya he resistido el dolor de ser hombre y quiero hacer volar bonitos papelitos de infinitos colores y llevarlos contigo.

Que si un día despierto sin haber cerrado los ojos dejad porque en la oscuridad soy capaz de discernir mundos, oligarquías y meritocracias; que no soy más que hojas desordenadas de un mal libro.

Que si un día despierto con pistola a barlovento dejad que he descubierto que el mal es obra del hombre y que no hay demonio más grande que él, ¿A quién disparar para no fallar?

Que si un día despierto y no puedo acariciar el sueño de lo vivido, si no puedo agarrar las crines del tiempo y subirme a la montura de la locura, si el temblor es mi amigo y la mueca mi mejor vecino; y ahora me despido pasito a pasito, buhonero y cancionero, malabarista en prosa y verso, alquimista de noches de ensueño con treinta primaveras de más.

Y esto lo escribo con pluma de plata y mano de piedra, así lo ha decidido el tiempo de mi larga condena, esbozando en carbón escenas de una vida eterna.

No hay comentarios:

Publicar un comentario