martes, 6 de abril de 2010

Cuanto tiempo...

Que bien me siento cuando enchufo el televisor y veo que mi donación ha servido para aumentar una cifra, que mas que una cifra o cantidad monetaria, marca cuanta hipócresia hay en esta tierra de gangrena. Dirán que todo es falso, que nos merecemos lo que tenemos. Parece mentira que sea un dios el que se digne a mostrarnos lo que tenemos y de cuanto carecemos, que sea ese mismo dios el que nos da la virtud de coger un teléfono y marcar un puñado de números, el mismo dios que encierra a niños con desprecio en lugares adversos... pero no nos desviemos, sigamos contribuyendo a la calma común, con un puñado de euros callamos eso que algunos tachan de conciencia solidaria, aunque nuestro vecino del quinto este ardiendo en llamas. Y es esto lo que digo, que nos hace falta ver en un telediario que un terremoto ha destrozado una ciudad para que nos salga ese alma solidaria cooperante que desaparece cuando un tío con corbata te dice: pasen buen fin de semana y tengan cuidado en las carreteras... somos como peces en tierra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario