sábado, 12 de diciembre de 2015

AUTOPSIA DE UNA MENTE PRODIGIOSA- PARTE XVI (DÉJAME RECUERDO)

Déjame marchar por campos llenos de tiernos recuerdos,
Déjame caminar al lado del viento, sintiendo tu aroma, frío pecho.
Déjame que te cuente las historias inventadas por un genio
Déjame que persiga tus sueños
Déjame que me contagie de lo tuyo, de lo nuestro, de lo bello
Déjame que te persiga allá dónde vayas sin más anhelo que tu pelo
Déjame oír tus historias, tus imaginaciones, tus inventivas…

Déjame, déjame ser niño malo, niño bueno
Déjame que sea yo el que te cuide en sueños
Déjame viajar en tus mundos de enredo, pero déjame…

Déjame que te susurre
Déjame que me recree con tus despertares
Déjame que te quiera, que te odie, que te extrañe, que te recuerde, que te piense, que te añore, que te muerda, que te bese, que te toque, déjame…
Déjame ser hombre

Déjame ser lo que no quieres que sea
Déjame viajar a tu mundo interior, que me pelee con tú yo, con tu mente, con tu cielo, con tu sueño, con tu recuerdo, con tu perfume, con tu cuerpo…
Déjame que te muestre este mi mundo, pequeño, bonito, risueño, colorido, y a la vez funesto…

Déjame ser yo, un yo en un todo, un yo sincero, pero déjame…
Déjame oírte, déjame lamerte, déjame pensarte, déjame, déjame, déjame
Déjame ser tu siervo
Déjame ser el niño del beso
Déjame ser tu amante, tu confidente, tu amigo, tu problema, tu solución, tu amparo, tu cobijo, tu día, tu noche, tu mañana fría, tu día de lluvia preferido, tu libro, tu película, tu música, déjame, déjame ser tu vida
Déjame ser Principito buscando la verdad en tus ojos amarillos
Déjame ser el ser que yo quiera ser, que pisa sobre tus huellas, que alimenta a las hienas, que vuela sin ser cometa, déjame.
Déjame que te olvide, déjame que te cuestione, déjame ser tú, déjame.
Déjame una noche fría, sin mirarme a lo ojos
Déjame para volver más hermosa

Déjame para no recrearme en tus alas de mariposa
Déjame con el recuerdo de tu sonrisa traviesa, con tus ojos llenos de amor, de divertimento, de risa, de sueño, de anhelo.
Déjame con un hasta luego, no me pierdas que yo no te pierdo
Déjame con un suspiro de tu pecho
Déjame una mañana, una tarde, una madrugada… pero no me dejes

Déjame que te conquiste, que te recuerde que eres y serás la musa de mi locura
Déjame que te muestre los mundos que aún no has descubierto
Déjame ser tu compañero de viaje, aventurero y dispuesto
Déjame ser todo lo que quieras ser, sueño…
Déjame que te diga lo que de un Principito escuché: Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo…

Déjame, déjame, déjame, pero déjame sin saberlo…

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