¿Por que trasladamos nuestra miseria al resto del mundo?. ¿Por que debemos crear falsos enemigos donde solo hay hombres con un trasfondo humano?. Hombres insistentes hoy, con miseria contenida mañana, resudada y tardía, comprometida con falsos testimonios divinos y ligados a malditos libros. Cuan grande es nuestra hipocresia, apartamos la mirada al ver pasar a nuestros verdugos, aquellos que se dejan guiar por infames manos. Manos llenas de barro y piedras, de paja y de hierba, manos que estrangulan con fuerza, que aprietan en la sombra que asfixian y ahogan.
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