jueves, 4 de marzo de 2010

MUSAS

Mil penas palpitantes producen las musas del olvido. Busquemos las musas en arroyos y en ríos, en laderas y campos de fresas. ¿Donde están las musas que con elocuaces sonetos rellenaban folios siniestros?, siniestros de blancura, siniestros de penumbras y miserias. Musas de corazón de hiena y ojillos de azucena. Musas del cante jondo, del dolor palpitante del quejido dormido. Son estas como autenticas viejas, viejas austeras, con plomizos pies, que no avanzan que se estancan con el pasar de primaveras. ¿Donde están las musas que apelotonaban tantísimas ideas en cabezas indelebles, que hacían aflorar geranios en puertas ajenas?. Musas de estraperlo, de comisuras de labios de perro. Son estas Putas, Putas de la vieja escuela, Vírgenes del fracaso desvergonzadas, desgastadas del sube y baja de sus bragas... Pero no, no son estas mis musas. Mis musas se alimentan de sentimiento y no de miseria, se deleitan con el cantar de profundos filósofos en celo y se les eriza el cabello al escuchar los caballos de los poemas de Federo. Son mis musas preciadas por su amargor y dulzura, por su blancura, por su ternura. Son mis musas, musas sin mascaras de cera, sin lágrimas de mujer enferma. ¿Donde están las musas que un día tuve?. Las encontré sentadas en terrazas de la divina ciencia, en terrazas del coloquio interior, en terrazas de tejados cerrados y mudas gargantas.

1 comentario:

  1. https://youtu.be/p1UQDKCPAYU Venice proud and pretty! Dangerous beauty!

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