Mira mi buen amigo Pablo su calavera de plata sumida ha destiempo entre la tierra y el cielo, bajo los olivares de dos mundos los cuales no comprendo. Amigo, bajaré a los infiernos para comprender el por que de los odios internos entre amores propios.
Nácal, sangre y tierra, bajo el cri cri de una noche negra con otras tres calaveras le ví, en la montaña del entierro de las madres viejas. Mira los caballos como beben el agua estancada en las cuencas de su calavera, calavera de plata. Suenan campanas, el tiempo te abraza y te destroza las entrañas. Abanicos de corriente darán gloria al día de su muerte.
En su lecho rodeado de verde, ¡Verde que te quiso verde!
Mi garganta llena de arañas me anuncia la hora. Vida y sueño, Romancero y Así que pasen cinco años no olvido lo que un día dijo. Vida y obra desde la ciudad que no duerme hasta su Granada. Cascadas de aguas bañadas por lunas bajas, calaveras y nácal se alojan en lo mas hondo de mi sentido.
Y es en esta tierra dónde dejó sus cinco sentidos, azahares y amapolas crecen en su pecho de rosas.
A la venida de los gitanos, se verán lágrimas amargas por el llanto de la pena, que producen el sonido de las balas contra su calavera.
Una tumba y cuatro amapolas en la madrugada de Agosto teñían de verde las sombras oscuras, pequeños quejios de dolor rompían el dulce silencio de la bruma, mientras de su cabeza y su pecho no cesaba de manar agua de flores. Fue un 18 el día en que lo vieron marchar a tierras de nácar y azahar.
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lo has escrito tú?
ResponderEliminarSí, es un pequeño homenaje a un grande de la poesia patria!!
ResponderEliminarummm....
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