En la espesura de lo amargo brotó una flor, sollozos de silencio y de lágrimas se alimentó. Flor de color purpura, lila y violeta con fugaces tonos de locura. Tierra que acoges a flores de enorme hermosura, no seas perra rastrera, amamanta y cuida los pétalos que la cubren.
Flores del mundo de lo normal, de lo no bello, marchitaos al contemplar la flor de mi deseo. Acogeos a vuestros mejores momentos y despreciarlos porque no sois más que la sombra de este humilde viejo. ¡Niño cuidado con mi flor de encanto! no soy Principito que proteja flor y planeta, tampoco viajo cerca de las estrellas. No pises esta tierra que es la mía, que es donde se adormece la melancolía y florecen bonitas florecillas.
Es en la espesura donde me crezco y permanezco, esperando el momento para arrancarte aquello a lo que te aferras. Sopla viento, sopla que no conseguirás dañar a mi flor hermosa. Es todo hermosura lo que veo cuando la riego, es toda felicidad lo que siento al estar sentado bajo su pequeño lecho.
Seré lluvia y rocío de mañana oscura, seré lo que un día tuve que ser... Heraldo de lo bello.

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