lunes, 15 de marzo de 2021

AUTOPSIA DE UNA MENTE PRODIGIOSA- PARTE XXV (PLATA Y PIEDRA)

 Que si un día despierto queriendo ser remolino dejadme que ya he resistido el dolor de ser hombre y quiero hacer volar bonitos papelitos de infinitos colores y llevarlos contigo.

Que si un día despierto sin haber cerrado los ojos dejad porque en la oscuridad soy capaz de discernir mundos, oligarquías y meritocracias; que no soy más que hojas desordenadas de un mal libro.

Que si un día despierto con pistola a barlovento dejad que he descubierto que el mal es obra del hombre y que no hay demonio más grande que él, ¿A quién disparar para no fallar?

Que si un día despierto y no puedo acariciar el sueño de lo vivido, si no puedo agarrar las crines del tiempo y subirme a la montura de la locura, si el temblor es mi amigo y la mueca mi mejor vecino; y ahora me despido pasito a pasito, buhonero y cancionero, malabarista en prosa y verso, alquimista de noches de ensueño con treinta primaveras de más.

Y esto lo escribo con pluma de plata y mano de piedra, así lo ha decidido el tiempo de mi larga condena, esbozando en carbón escenas de una vida eterna.

domingo, 14 de julio de 2019

AUTOPSIA DE UNA MENTE PRODIGIOSA- PARTE XXIV (REDENCIÓN)

Bajo la mirada fiera de un niño me encontrareis repujando corazones de cartón, observando la jindama  y sus venideras.

Bajo la mirada del que quiera mirar hallareis mi redención bajo una gran luz, luz de color azul.
Las calles vacías de corazones no contemplan el florecer tierno de verdes sentimientos; dame calor que me siento frío por dentro. 
Dame tu luz, tu luz calidad de invierno, dámelo todo dame ese beso.

Bajo la mirada del titiritero veréis cambiar su forma de mirar. Mil caras con las que jugar, sólo tu verdad lo descubrirá bajo el cieno. Dale forma a la marioneta de este titiritero, que no es trapo ni muñeco. Toca a la puerta que te abro el pecho, rezuma amor pero está roto por dentro. Matad, matad al titiritero.

Bajo tu mirada de azul terciopelo encuentro la flor de lis por la que tantos otros perecieron; coraje, pasión y sentimiento , haré una bandera que la vea el mundo entero. Muéstrame el norte, el camino recto que me envuelva en ensueño. 

Bajo la mirada de un sueño pediré sentirme eterno, déjame escapar a tu universo de luces y sombras, de palmeras en invierno, de dinosaurios dormidos por lo incierto.

Bajo mi mirada me encontrareis dándole puñaladas al cielo, con lengua de madera, esperando que llegue la hora de lo incierto. Infinita, infinita redención a este cuerpo.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

AUTOPSIA DE UNA MENTE PRODIGIOSA- PARTE XXIII (EL AMOR NO ES PARA MONSTRUOS)

Y la palabra fracaso nos encontró sentados en un banco contemplando el pasar de una vida que envidiaban cientos. Nos olvidamos de los olores, las caricias y los te quieros para demostrarnos nuestro amor con el mayor de los desatinos.

Tal vez nos separamos pensando que había una vida para reencontrarnos, efectivamente una sola vida y nos la pasamos contemplando; contando margaritas que nos llegan con pétalos impares, visitando lugares clandestinos que recuerdan lo que fuimos, musitando hazañas, proezas y logros en suspiros.

Al final el guerrero comprendió que ni luchando contra mil dragones podría salvar a una princesa que no quería ser salvada… o tal vez no nos dimos cuenta aquel día, mientras me despedía una tarde fría, que nos dijimos adiós con la mirada, un hasta siempre y que tengas buena compañía.

Y un día nos volveremos a encontrar, y todo será como antes, como si nunca nos hubiésemos conocido con la añoranza del recuerdo de lo que sí fuimos, a sabiendas de que ahí afuera solo hay monstruos, solo hay gente que te compra y que te vende, que te odia, que te miente, que te roba, que te mata, que te viola y que no siente nada.

martes, 12 de julio de 2016

AUTOPSIA DE UNA MENTE PRODIGIOSA- PARTE XXII (INQUIETUDES METAFÍSICAS)

Todo a mí alrededor se rompió, mis triunfos y mis logros tienen otro sabor. No me queda nada del ayer más que el eco de tu voz que me retroalimenta y que me hace perder la cabeza. Somos dos viandantes con rumbos opuestos destinados a hacer caminos y senderos, a descubrir horizontes nuevos, eres pez grande, eres mi Big Fish.

Soy un desconocido de tus mundos, de tus vivencias, de tus inquietudes, de tus manías y tus maneras. Vivo en un mundo que está cambiando: no hay niños y tampoco marcianos, no hay noche oscura y tampoco de locura; todo está plagado de maniáticos, de mariposas incoloras, de ojos del color de las amapolas. Ya no soy niño ni viejo, soy un alma errante en un mar de historias contadas a medias. Estoy en cualquiera de tus sonrisas, en cualquiera de tus ocurrencias, en la luna lunera que te ilumina, en las tardes de no hacer nada, en el aire que te rodea, en la mano que te ayuda en los momentos de zozobra ahí estoy yo… estoy allá donde vayas, escondido detrás de cortinas opulentas.

Caminantes sin camino, monstruos que no entienden de amor eso somos los dos, dos completos extraños que se conocen muy bien,  un cruce de miradas,  un abrazo que aterra, una despedida desde una ventana, la sombra de dos niños que juegan, una pareja en un banco contemplando la plenitud de lo que les rodea, un beso que nunca llega.

Y es el momento de engrandecer lo bello, de enseñarle los dientes al destino, de no ser otro que destierro, de buscar tu figura de ensueño, de vivir sin tus ojos de caramelo, de descubrir colores y olores nuevos, de vivir sin ti sin saberlo… momentos que añoro y sueño, momentos que son sólo nuestros. Gracias por haber sido mi mejor momento.


Fin del cuento…

domingo, 12 de junio de 2016

SONETO DE LA DULCE QUEJA

Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,
no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado. 

Federico G.L.

jueves, 12 de mayo de 2016

AUTOPSIA DE UNA MENTE PRODIGIOSA- PARTE XXI (PROMESAS)

Prométeme que serás la brisa suave que me meza en una noche cálida de verano mientras me hallo sentado buscando en el horizonte el resurgir de tu figura risueña, contando las horas para poder sentir cerca ese perfume embriagador que te envuelve y que me recrea.

Prométeme ser aliento tenue cuando no me encuentro, cuando parezca perdido y solo tú seas la luz que me lleve, que me lleve cerca de las estrellas; no eres banalidad, no eres mariposa pasajera, eres movimiento dentro de mi cabeza, los dos juntos cerca de las estrellas.

Prométeme que te irás deprisa, que llegaras sin prisas, que me contaminarás de por vida; que serás efusiva, ardiente, valiente, soñadora, incansable, luchadora, lectora de mis historias inventadas, observadora de mis inquietudes, de mis alegrías, de mis desgracias y de mis triunfos.

Prométeme que me guardas ese abrazo que nunca me has dado, que siempre he añorado, que es revitalizador y a la vez un tanto amargo; regálame tu calor humano, tu mirada plena que me cuenta y que me hace revivir mis pobrezas.

Prométeme que siempre seré parte de tu historia contada a medias, que soy una mañana de lluvia en un día de invierno, que soy el sol que te tuesta mientras estás tirada en la arena, que soy un páramo desierto lleno de amapolas nuevas, que seré niño para escucharte lo que me cuentas, que soy psicólogo de tus locuras aviesas, que soy tu lienzo en blanco en momentos de inspiración plena.

Prométeme que me estarás esperando en tu puerta una tarde cualquiera, viéndome pasar como vieja austera, no me importa la edad que tengas, te prometo que siempre guardare el recuerdo de todo aquello que eras, mi princesa de cuento, el primer viaje al centro de tu pequeño universo, el paseo de vuelta a casa bajo las farolas, los momentos de invertir en bolsa, el primer despertar acompañado… la mariposa que se me escapó volando. 

martes, 12 de abril de 2016

AUTOPSIA DE UNA MENTE PRODIGIOSA- PARTE XX (MAITASUNA DE PINPILINPAUXA)

Tras el rumor de una noche estrellada te vi aparecer, melena suelta y rizada, largos cabellos ondulados hacían de tu cara un sueño. Llegaste de improviso con aquel bonito vestido, ojos claros como estrellas se posaron en mi figura inerte. De tus labios, color rojo carmesí brotó un suspiro que me devolvió el aire perdido.

Norte y Sur me gritaste en un intento de hacerte comprender y en plena oscuridad volviste a desaparecer. Noté que tu figura crecía, eras jazmín de la mañana fría, eras envoltura de plata fina, eras escalera y soportal en un día de neblina, simplemente eras y serás mía.
Reconozco la locura que solo tú elucubras, eras mi enfermedad preferida, eras el sueño de un domingo de diabluras. No te conocía, eras una desconocida… Ahora sólo me queda tu aroma, tu sonrisa y tu belleza diluida, la busco, te busco, sólo la percibo en mi mundo pequeño de sueños y risas.

Que serían mis días sin los recuerdos del ruiseñor en mi pecho, del tronío de cien mil millones de besos, del aletear de mariposas de tus cuentos, de mis cuentos, de nuestros cuentos; de las manías insanas y de las miradas que me regalabas. Ahora son otros tiempos… regálame, regálame ese último baile que termine en un beso.

Hoy te muestras como aquella desconocida, mi desconocida a la que un día le brindé mis penas y mis llantos y que con su paño recogía, gotitas de amor y de melancolía. Allá dónde el aire me lleve, donde los caminos se crucen y no sepa como volver, en las aventuras que escriba y no cuente y en las metas que me marque alcanzar siempre estarás, eterna desconocida.