Me vi apartado en la esquina de una habitación, un lugar oscuro, apagado y siniestro que me producía un profundo miedo. Apareció ante mi una ventana, y pensé que podía escapar de ese lugar, gran error. Me lanze, sin percatar, por la ventana y caí en un mundo tan real como el que estaba por llegar. Te vi llegar. Yo en mi rincón, que dulce rincón. Llegaste con tu pelo como el betún, que ciego estaba, por que no advertí que llegabas de la mano de un heraldo. Seguía en mi rincón, con el tiempo pausado, rayado al igual que se raya un papel pautado. Vi pasión y amor. Advertí que ya no era yo, no era nadie para nadie, un completo desconocido en un mundo de... ¿ No vivos?. Cansado,y a la vez angustiado, salí de ese pequeño rincón en el que me sumí. Comencé ha andar y no podía dejar de mirar atrás. ¡Que horror!, no conseguía vislumbrar nada mas que oscuridad. Ya no quedaba nada atrás. Camine durante un rato, mecánicamente y aveces, dando saltos, ¿Por que?, no lo se, creo que avía obstáculos mientras iba paseando. Me pare, ¿Que paso?, me pregunte, y todo se paro. Solo de nuevo me encontraba, en medio de la nada sin ningún punto al que llegar. Un libro apareció y con el un melodía sonó , esto ya lo había vivido, pensé. No vi que volvió aquel viejo amigo. Comenzó entonces a susurrarme palabras incomprensibles y entonces... No consigo recordar como he llegado desde el principio al final, ni como había podido volver a soñar.
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