Naufragio de sentimientos, torrente de emociones indoloras. Golpes de pecho para reblandecer sentimientos, bocanadas amargas de desesperanzas ante la distancia de dos que son uno, de uno que es un completo desconocido delante de un espejo.
Espejo que refleja la peor de las maneras de un pobre usurero. Usurero de sentimientos, usurero de rencor, usurero de mil yermos.
Tiempo, maldito tiempo que rompe la esperanza de necios, tiempo que con su leve movimiento impone muros de silencio. Y es el tiempo el peor compañero de viaje que se puede tener, acopio de lo bello, agonía de lo imperfecto.
Es el día que se me ocurrió no darte más tiempo.
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Precioso ❤️
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