lunes, 25 de julio de 2011

AUTOPSIA DE UNA MENTE PRODIGIOSA- PARTE XIV (INFIERNO)

¿Dónde me encuentro? solo, perdido y encerrado entre cuatro paredes que renuevan sensaciones y angustias del paso del tiempo.
Ser de irremediable conciencia, ser imperfecto cargado de brillantes intenciones. Escondido y arropado por el silencio, esperando la llegada de la voz que rompa la oscuridad de mi cuerpo.
Preso, preso en cárcel de locura y pensamiento, plasmando esbozos de lo que un día fue la mayor historia de amor contada por persona alguna.

Y en el clamor de la batalla me quedo sin aliento, sin fuerzas, esperando llegar donde nadie llegó, alcanzar la gloria, ser libre y poder gritar que estoy vivo y que ya nada puede conmigo.
Abro los ojos, ¿Acaso los he cerrado?, todo es desolación, apatía y desanimo, movimientos mecánicos ya pre-instalados son los que hacen que me mueva cual autómata en prisión de lona.
Es dichoso y caprichoso el ser humano, al igual que es estúpido y necio el aprender a respirar y a vivir de esperanzas, sollozos, recuerdos e ilusiones.

Es momento de quedarme con mi silencio...

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