sábado, 16 de julio de 2011

SUEÑOS DE SALADINO

Sarracenos por doquier y el sol en lo alto sostenido por Lucifer. Banderas cruzadas, banderas con medias lunas quebradas por el desaliento de miles de almas cristianas.
Su meta es el perdón, su fin Jerusalén.
Casco, espada, escudo y cota de malla;
Polvo, sudor y lágrimas se entremezclan en este rosario.
Templarios, Teutónicos y Hospitalarios todos guiados por la cruz de la salvación,
salvación indeleble, frágil resolución de demonios con sotana y medallón.
Así fue como se conquistó la tierra que al sarraceno se le usurpó y que tras la llamada de su dios Saladino conquistó, erradicando la sangre cristiana y bañando con ella las dunas de los desiertos cobrizos al sol.

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